Núm. 0

El desahogo.

Cascada de opiniones propias de una literata errante.

Chorro de manantial puro y sin filtro.

La odisea mejorada de Nolan, versión escrita por mí y por mí solo vivida.

El trabajo puede ser unas veces gratificante, otras plenamente aburrido. Pero otras… otras…

brevemente tenso e intoxicante.

No te detengas, no no no, no te detengas niña.

Llámalos el lunes, luego martes, y el miércoles también. ¿Todavía no activaron? Dales un toquecito el jueves. Y viernes ya cerramos mayo. Baja el telón el sábado, pero certificamos el lunes, según la Academia.

¿Será mera adicción por parte de la Corporación? ¿Tan bajo ha caído el sistema que abiertamente hablamos, frente a estudiantes prospectos, de La Corporación?

Es empresa privada que existe como institución académica. Institución educativa de comienzos aparentemente humildes, pero…

¿Será la avaricia de los acccionistas? Matriculan y matriculan y matriculan y sigue y sigue y sigue.

Y si el jueves antes del viernes no ven activaciones… Hay padre, cancelan a unos pocos:

los No Contacto.

Instrucciones del Jefe:

ya cierren mayo. Tenemos expectativas altas, al menos.

Amanecimos con un No Show, un Probation y un Withdrawal de los ciento y pico que habían activado. Crisis mental. Brazo tensado para esta narradora. ¿Si no he recibido al son de hoy documento alguno felicitando mi esfuerzo en estos 4, casi 5, meses que llevo en la compañía cuando el período de probatoria constaba de 3 meses…? Porque mami me explicó que las cosas no son por boca, que debe de haber algo que certifique mi rol en esta empresa de persecusión estudiantil… Olvídate, dijo mi compadre, que eso de las permanencias ya… (imagínese un gesto con el brazo de «¡fua!»). Hay querido y lúcido lector de este pequeño fragmento de mi existencia, si es que existes, discúlpame por… Hay Dios. Me canceló otro. Ora por mí, querido lector. Que aún si me linchan en el podio con toda serenidad pregonaré mi verdad.

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